Oración por el XV Encuentro Nacional

 ORACION POR EL XV ENCUENTRO NACIONAL

Gracias Padre:

Por este llamado en que nos hablas por nuestro nombre.

Por todos los dones que derramas en cada Sacramento.

Por  la bendición de que esposo y esposa seamos uno solo.

Porque Iglesia y Sacerdote  sean uno solo.

Gracias Padre, por el regalo de la relación Intersacramental.

 

Señor Jesús:

En tus manos están todos los sacerdotes y matrimonios del mundo.

Señor,  nuestro  caminar es largo y pedregoso pero como siempre Tú  vas delante de nosotros, ayúdanos a mantenernos cercanos a Tí. 

Te pedimos por  la experiencia del XV ENCUENTRO NACIONAL, permítenos llegar a ese momento unidos  a nuestro movimiento del ENCUENTRO MATRIMONIAL MUNDIAL conviviendo fraternalmente  con fe y alegría esta Gran Fiesta.

 

Espíritu Santo Fuente de Amor:

Te invocamos para que toques nuestros corazones y así podamos renovar nuestra alianza contigo.

Fortalece a nuestros líderes y sacerdotes en su ministerio.

 

Virgen María, Esposa del Altísimo:

Intercede por nosotros para que el Señor nos conceda humildad y sencillez para aceptarnos y podamos  alumbrar a otros con nuestro testimonio de vida para glorificar al Padre que está en los cielos.  

 

AMEN.

 

 

                "SACRAMENTOS EN UNIDAD, SIRVIENDO A DIOS"

Pbro. Pedro Valle + Alfredo y Paty Vargas

Equipo Eclesial Nacional

EVANGELIO PARA LA FAMILIA POR JESÚS MARQUEZ FARFAN

 

MANIFESTACIONES DE DIOS Y MANIFESTACIONES DEL HOMBRE.

 

             En el transcurrir de nuestra vida, todos vamos manifestándonos y expresando quienes somos, nuestras capacidades, dotes o posibilidades, nuestra manera de serlas actitudes, reacciones y relaciones, nuestras motivaciones, propósitos y aspiraciones.

En un mundo tan hecho para el brillo, la fama, la publicidad, el poder y el dinero, la inclinación del hombre de todos los tiempos que se repite de distintas maneras. El desafío que el mundo se ha propuesto hoy, especialmente la familia, es contribuir a formar potentados, exitosos material y profesionalmente, que sobresalgan a los demás y dominen sobre ellos. Podríamos reflexionar en la manera como nos manifestamos a los demás, qué decimos de nosotros, cómo nos conocen y qué dicen ellos de nosotros.

Mensaje del Equipo Eclesial Nacional para este 2015

 Querida familia del EMM México.

2015 AÑO NUEVO, NUEVA ESPERANZA DE JUSTICIA Y DE PAZ

 EVANGELIO PARA LA FAMILIA.

por Jesús Márquez Farfán.

¡AÑO NUEVO, NUEVA ESPERANZA DE JUSTICIA Y DE PAZ!

 

            Un balance al final del Año y una perspectiva para el Nuevo Año, nos hace volvernos a nuestra propia experiencia de vida, para ver lo que nos ha movido y lo que hemos logrado construir para bien de nuestra persona, familia y sociedad. Se nos presenta una muy buena oportunidad de reorientar

En algunos lugares se guarda todavía la costumbre de tirar por la ventana o de lo alto de la casa todo lo que consideran inútil, inservible o un estorbo en el hogar, todo lo que ya es deshecho y quiere cambio. En muchas partes es muy repetida la frase “Ano Nuevo, Vida Nueva”, y todas estas expresiones nos hacen pensar en un cambio. Tal vez descubramos nuestra necesidad de cambiar actitudes derrotistas y de pesimismo, egoístas o convenencieras, utilitaristas y hasta manipuladoras para conseguir nuestras ventajas, gustos o placeres. Quizá hemos de cambiar nuestra manera de pensar, nuestra relación, valores y comportamientos. Si leemos interiormente nuestra conciencia, a los ojos de Dios que nos ha mirado y amado cada momento del año que terminamos, seguramente vamos a descubrir determinados aspectos de nuestra vida que debíamos renovar y no lo hemos hecho. Tenemos una nueva oportunidad este año ¿será la última?

Oremos por las Experiencias del Encuentro Matrimonial en esta semana

Oremos por el eterno descanso de Doña Manuela Martínez de Aguilar madre de Nuestro Querido Obispo Rodrigo Aguilar Martínez

 La famila del Encuentro Matrimonial Mundial México se une en oración por Doña Manuela Martínez de Aguilar, madre de nuestro Querido Obispo Don Rodrigo Aguilar Martínez.

Señor, como familia del Encuentro Matrimonial Mundial estamos reunidos en oración,  Padre Santo, para decir adiós a Doña Manuela Martínez de Aguilar, una mujer que ocupa un lugar muy especial en la vida de nuestro querido Monseñor Rodrigo Aguilar M, tu siervo y pastor. Al ser ella una gran Madre se le guarda un lugar muy especial en su vida y en su corazón.

Señor permítenos rendirle un homenaje  a su memoria en agradecimiento de su vida. Queremos darte las gracias a ti y a Doña Manuela  por las alegrías,  por ser sembradora de la fe, por su amor maternal y por todo lo que ella hizo en su vida.

Te pedimos Señor tu fortaleza y tu amor para nuestro querido Monseñor Rodrigo Aguilar, que perciba tu cercanía,   sabiendo que ahora ella ya goza plenamente  de tu presencia amorosa junto con Nuestra Santísima Virgen María de Guadalupe.

Amén  

EVANGELIO PARA LA FAMILIA POR JESÚS MARQUEZ F

 ¿QUÉ ESPERA USTED AL FINAL?

 

            “Todo lo que comienza, acaba”, no importa si es ahora o es más tarde. Lo que empieza tiene que terminar. Una fiesta, un problema, una enfermedad, un juego, una incertidumbre, una espera, una angustia, una diversión, un ministerio, un apostolado… Todo tiene su fin, también la vida y todo lo que la rodea, menos el amor. “No hay plazo que no se cumpla, ni fecha que no se llegue”. Llegará el final de la vida, pero el amor perdurará por siempre.

            Ante esta perspectiva ¿qué espera Usted al final? ¿Cuál es su experiencia interior al pensar sinceramente en la realidad de su propia muerte, que un día llegará, avasalladora, sin marcha atrás? ¿Cómo espera su final?

            Algunos prefieren no pensar, otros deciden por la diversión y la juerga: “Comamos y bebamos que mañana moriremos”. Hay quienes prefieren eludir esa responsabilidad real y vivir como si el final no existiera. No falta quien tenga miedo y no quiera morir, ni figurarlo siquiera; se aterra de imaginarlo y prefiere sepultar el pensamiento. Otros desean la muerte para dejar de sufrir, para quitarse de problemas, para acabar con su soledad o su depresión.